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MIA 2026: qué cambió con la simplificación de SEMARNAT

Ingeniera con casco y chaleco reflectante revisando planos sobre la caja abierta de una camioneta en un terreno sin construir, con un teodolito en primer plano
Imagen generada con IA

Un proyecto industrial rara vez se retrasa por la obra. Se retrasa antes: el terreno está comprado, el equipo cotizado y la fecha de arranque comprometida con dirección, y entonces alguien pregunta si hace falta autorización de impacto ambiental. La respuesta suele llegar tarde y con un dato incómodo: sin resolución de SEMARNAT no se puede empezar, y el expediente todavía no existe.

La Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) es el estudio con el que se solicita a SEMARNAT la autorización en materia de impacto ambiental para obras y actividades de competencia federal, conforme a los artículos 28 y 30 de la LGEEPA. El 1 de abril de 2026 se publicó en el Diario Oficial de la Federación un acuerdo de simplificación administrativa que cambió cómo se presenta —vigente desde el 22 de abril—. Lo que no cambió es lo que decide de verdad los plazos: la calidad de la información que se entrega.

Qué cambió en abril de 2026

El acuerdo no reescribió la ley: reorganizó los trámites y recortó papeleo. Tres cambios concretos:

Antes Desde el 22 de abril de 2026
MIA particular en dos trámites: SEMARNAT-04-002-A (sin actividad altamente riesgosa) y -04-002-B (con ella) Un solo trámite: SEMARNAT-04-002
MIA regional en SEMARNAT-04-003-A y -04-003-B Un solo trámite: SEMARNAT-04-003
12 requisitos documentales en cada modalidad 5 requisitos
Exenciones, no requerimientos, renuncias y transferencias por vías distintas Formato único SEMARNAT-04-006, con resolución en 20 días hábiles (10 por vía electrónica, cuando el sistema esté habilitado)

La lectura útil no es «ahora es más fácil». Es otra: se eliminaron duplicidades administrativas, no contenido técnico. La MIA sigue siendo el documento central y sigue exigiendo la misma caracterización del sitio, del proyecto y de los impactos. Lo que desaparece es la carpeta de trámite paralela, no el estudio.

MIA particular o regional: cuál le toca

Es la primera bifurcación y la que más veces se resuelve mal, porque se decide por el tamaño del proyecto cuando en realidad depende del alcance de sus efectos.

  • MIA particular. La modalidad ordinaria: una obra o actividad concreta, con impactos acotados a su sitio y su entorno inmediato.
  • MIA regional. Cuando el proyecto forma parte de un conjunto de obras vinculadas, incide sobre un ecosistema compartido o se ubica en una zona con otros desarrollos cuyos efectos se acumulan.

El criterio operativo: si el impacto de su proyecto solo se entiende sumado al de los vecinos, es regional. Y una tercera vía que conviene no olvidar: cuando el proyecto está previsto en un plan parcial o una norma que ya evaluó sus efectos, puede proceder un informe preventivo en lugar de una MIA completa. Verificarlo antes de encargar el estudio ahorra meses.

Mesa de trabajo con mapas topográficos, un expediente técnico abierto, brújula y una libreta de campo con anotaciones y dibujos de vegetación
Imagen generada con IA

Cuánto tarda de verdad

La LGEEPA fija 60 días hábiles para que SEMARNAT resuelva, prorrogables cuando la complejidad del caso lo justifica. Ese plazo es el que se cita en las juntas y el que hace que el calendario del proyecto se planifique mal, porque tiene dos interrupciones que casi nadie presupuesta:

  1. La información adicional. Si el expediente tiene huecos, la autoridad los requiere y el reloj se detiene hasta que se responde. Un requerimiento por datos de línea base que no se levantaron en campo no se contesta en una semana: se contesta cuando se vuelve al sitio.
  2. El tiempo previo, que no aparece en ningún plazo legal. Los muestreos, los inventarios de flora y fauna y la caracterización del sitio se hacen antes de presentar. Ese trabajo tiene estacionalidad —hay especies que no se detectan fuera de temporada— y es la razón más común por la que un proyecto llega tarde.

Dicho de otro modo: los 60 días hábiles empiezan a contar cuando el expediente ya está completo, y llegar a ese punto es la parte larga.

Qué reunir antes de empezar

Lo que un consultor necesita el primer día, y que rara vez está junto:

  • Ubicación exacta y superficie, con coordenadas y planos del predio.
  • Descripción técnica del proyecto: procesos, etapas, obras asociadas, calendario y vida útil.
  • Uso de suelo y compatibilidad con el ordenamiento ecológico y los planes de desarrollo aplicables.
  • Consumos y descargas previstos: agua, energía, residuos, emisiones y vertidos.
  • Sustancias que se manejarán, con cantidades, para determinar si hay actividad altamente riesgosa.
  • Condición actual del sitio: vegetación, fauna, hidrología y si hay cambio de uso de suelo forestal.

El último punto merece un aviso: si el proyecto implica retirar vegetación forestal, además de la MIA hay un trámite de cambio de uso de suelo forestal que corre en paralelo. Detectarlo el primer día evita rehacer el calendario entero.

Errores frecuentes

  1. Empezar el estudio con la obra ya contratada. La MIA condiciona el diseño; si llega después, las medidas de mitigación se vuelven caras o inviables.
  2. Elegir modalidad por tamaño. Lo que define particular o regional es el alcance de los impactos, no los metros cuadrados.
  3. Copiar la línea base de un proyecto vecino. Es lo primero que detecta un evaluador y garantiza un requerimiento de información adicional.
  4. Ignorar la estacionalidad del trabajo de campo. Un inventario levantado fuera de temporada obliga a repetirlo.
  5. Presentar y desentenderse. La autorización llega con condicionantes que hay que cumplir y acreditar durante toda la vida del proyecto.

Preguntas frecuentes

¿Qué obras necesitan MIA?

Las de competencia federal listadas en el artículo 28 de la LGEEPA y su reglamento: obra hidráulica, industria química, petrolera, siderúrgica y cementera, desarrollos en zonas costeras y humedales, cambios de uso de suelo forestal y actividades consideradas altamente riesgosas, entre otras. Cuando hay duda, el camino correcto es consultar antes, no presumir que no aplica.

¿Qué diferencia hay entre MIA particular y regional?

La particular evalúa una obra o actividad concreta con impactos acotados. La regional se usa cuando el proyecto forma parte de un conjunto de obras, incide en un ecosistema compartido o sus efectos se acumulan con los de otros desarrollos de la zona.

¿Cuánto tarda SEMARNAT en resolver?

La LGEEPA prevé 60 días hábiles, prorrogables. El plazo se suspende si la autoridad requiere información adicional, y no incluye el tiempo previo de campo y elaboración del estudio.

¿Qué cambió con el acuerdo de abril de 2026?

Los trámites con y sin actividad altamente riesgosa se fusionaron en SEMARNAT-04-002 (particular) y SEMARNAT-04-003 (regional), los requisitos documentales bajaron de doce a cinco, y las exenciones, no requerimientos, renuncias y transferencias se concentraron en el formato SEMARNAT-04-006, con resolución en 20 días hábiles. Aplica desde el 22 de abril de 2026.

¿Se puede empezar la obra mientras se resuelve?

No. Iniciar una obra o actividad sujeta a evaluación sin la autorización correspondiente es una infracción, y puede derivar en clausura y en la obligación de restituir el sitio, además de la sanción económica.

Por dónde empezar

La decisión que más tiempo ahorra se toma antes de contratar el estudio: determinar si el proyecto requiere MIA, en qué modalidad y si cabe un informe preventivo. Es media hora de análisis que puede reordenar un calendario de dos años.

En EcoAsesoría preparamos ese expediente desde la definición del alcance hasta la respuesta a los requerimientos de la autoridad; es el trabajo de nuestro servicio de manifestación de impacto ambiental. Cuando el proyecto amplía una planta existente, suele convenir revisarlo junto con el expediente de cumplimiento que ya se tiene —lo que hacemos en las auditorías ambientales— y con los datos de agua que la MIA va a pedir, si ya hay un programa de monitoreo en marcha. Cuéntenos qué proyecto tiene, dónde está y en qué fase, y le decimos qué vía le corresponde.

¿Tiene una duda técnica sobre este tema?

Cuéntenos su contexto y le respondemos con criterio antes de cualquier propuesta